Esos papeles no son papeles, sino la vida de hombres, de provincias, de pueblos (Jules Michelet)


lunes, 16 de noviembre de 2009

Las pequeñeces de la Historia

Lo propio hubiera sido empezar este blog en una fecha histórica. Perdí por pocos días la oportunidad del 11 de noviembre, aniversario del armisticio de la Primera Guerra Mundial, la de los diez millones de muertos. Es cierto que siempre hay efemérides disponibles. Hoy, por ejemplo, hace ochenta y nueve años del final de la guerra civil en Rusia, que se llama así aunque fuera tan civil como la española, con la Legión Cóndor y la infantería italiana. También hace ciento treinta y nueve de la elección de Amadeo de Saboya como rey por las Cortes españolas. En España somos así, capaces de permitir contradicciones como que nuestros parlamentarios elijan un rey, como si de un casting se tratara. Como si tuviera sentido votar a alguien para nunca más poder volver a opinar sobre él ni sus descendientes. ¿Raro, no? Pues en 1978 lo volvimos a hacer, esta vez con alguien visiblemente más resistente que Amadeo I.

En cualquier caso, sólo me queda conformarme: son acontecimientos históricos de segunda fila en comparación con el que sucedió a las once horas del once del once de mil novecientos dieciocho. Pero la historia también es así: uno se viste con la ropa de las solemnidades y resulta que lo que toca ese día es entrar por la puerta de servicio. No está mal tampoco, porque al fin y al cabo el oficio de historiador consiste en buena parte en buscar en la letra pequeña, en ir más allá de los titulares, en escrutar las pequeñas cosas (infinitamente más que la elección de un rey)... o las cosas que parecen pequeñas, que no es lo mismo.

Bienvenidos

1 comentario:

  1. Una opinión constructiva que está por fin en el aire.
    Mis felicitaciones.
    Tino

    ResponderEliminar